Sin eÑe: Costa Rica
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Pura Vida

Hola a todos, os escribo desdeCosta Rica, pero no estoy morena ni llevo bikini. Lluvias torrenciales, corte del suministro eléctrico e imposibilidad de conectarme a Internet han causado mi encierro y aislamiento del mundo en una cabaña en medio de la selva. Lo más interesante que he hecho durante estos días ha sido viciarme, como nunca antes, al Solitario Spider, depilarme varias veces y escuchar música mientras repasaba las fotos de mis anteriores destinos.
Esta mañana un rayo de sol ha levantado mis ánimos y ha puesto fin a este retiro involuntario. ¡Sol! ¡No más lluvias! El paisaje gris y húmedo al que estaba acostumbrada ha pasado a convertirse en verde fluorescente salpicado de rosa, naranja y amarillo. ¡Qué naturaleza tan escandalosa! Por fin puedo empezar a explorar este selvático país deCentroamérica.
Estoy en la provincia de Limón, al extremo oriental del país, muchos me aconsejaron que olvidara San José, su capital.  Así que en un trayecto de unas cuatro horas me he plantado en Puerto Viejo de Talamanca, localizado en la costa del Mar Caribe.
Puerto Viejo era antiguamente un pueblo pequeño y tranquilo de pescadores, pero por sus aguas ya no se ven demasiados, las cañas y las redes han dado paso a llamativas tablas de surf, y es que sus olas lo han  convertido en un importante destino del surf internacional, especialmente las de Salsa Brava.
Ahora Puerto Viejo es joven y variado. Su mayor atractivo es la combinación de culturas latina, afro- caribeña e indígena. En el pueblo conviven rastas que bailan al ritmo de música reggae, latinos que prefieren el reaggetón y tranquilos indígenas que se conforman con el sonido que la misma naturaleza ofrece, pero todos ellos comparten el mismo lema: “Pura vida”.
“Pura vida” define el estilo costarriqueño. Un ritmo pausado y sin preocupaciones que garantiza disfrutar de la exuberante naturaleza del país.  Locales y turistas lo usan para saludarse, responder y despedirse.
Así me despido yo también. Hasta pronto ¡PURA VIDA!

Jaguar Rescue Center


Encar es una catalana que, junto a su marido Sandro, decidió dejarlo todo para iniciar un proyecto de rescate de animales en Puerto Viejo. Bióloga y apasionada de todo tipo de fauna, trabajó durante ocho años con los primates del Zoo de Barcelona, pero viendo que Copito de Nieve ya estaba demasiado mimado e incluso sabía posar para las cámaras, optó por ayudar a los más necesitados.
A partir de entonces, el matrimonio se trasladó a Costa Rica y construyó Jaguar Rescue Center en Playa Chiquita, proyecto con la misión de rescatar y reinsertar a los animales en su hábitat natural. 
En la actualidad el centro cuenta con todas las especies de serpientes venenosas que hay en Costa Rica, monos aulladores, mapaches, osos perezosos, gatos monteses, búhos, tucanes y caimanes.
Ahora sus hijos son Manita y Scarface, un par de bebés “monísimos” que no se separan de ella ni siquiera para dormir, con ellos nos explica un poco más sobre Jaguar Rescue Center.

Atrapada en Puerto Viejo


Puerto Viejo no quiere que me vaya y se pone bravo, tanto que ni siquiera me ha dejado coger el avión dirección a Perú. Estoy atrapada, sitiada.
Esta mañana salía mi autobús dirección San José, pero por causas del temporal los autobuses han dejado de funcionar. Eso es lo que me han dicho un par de niños al verme esperar como una tonta en la parada. Me lo he tomado como una broma de críos, ¿cómo no va a pasar un sólo bus en todo el día? Efectivamente, ni uno, es más, tampoco te devuelven el dinero del ticket. Entonces la brava soy yo, pero tampoco sirve de nada. No se devuelve y punto.
Vaya por Dios, me tocará ir en taxi y dejarme un dineral. Tampoco. Ningún taxista puede llevarme, no sólo porque diluvie sino porque hay desprendimientos en la carretera y, lo más importante, el río desbordado imposibilita el paso a cualquiera. Ni un 4×4, ni Hulk, ni los Power Rangers. Lo digo porque se me ha ocurrido la brillante idea de preguntar si podía cruzar el río yo misma, he obtenido unas carcajadas como respuesta.
La desesperación me ataca, no puedo perder el vuelo, ¿qué hago? Shandy Cruzcampo se enfadará, ¿me quedaré sin viaje, cogerán a otro bloguero, me castigarán? Demasiado riesgo, pero no hay posibilidades ni alternativas. Sólo una, llamar a la compañía aérea y parecer simpática, muy simpática y preocupada por mi situación.
Así de fácil. No deberé cruzar el río a lo Tarzán, la compañía me cambia el vuelo para el próximo domingo, sin gasto adicional alguno.   Y ahora las apuestas, ¿dejará de llover en algún momento hasta el domingo?

Un país sin ejército


Hoy 1 de Diciembre se celebra el 62 Aniversario de la abolición del ejército costarricense. Se trata de un día de orgullo nacional que rememora uno de los gestos más significativos de la historia del país, algo que sirvió para consolidar la paz y la democracia tras la guerra civil. Costa Rica ganó así un reconocimiento mundial con una plaza en la Corte Interamericana de Derechos Humanos y como sede de la Universidad para la Paz de las Naciones Unidas.
El 1 de diciembre de 1948, tras la victoria de la guerra civil, el General Figueres  disolvió el ejército con objeto de evitar las intentonas golpistas que tanto parecen gustar a  los uniformados centroamericanos. Al año siguiente la abolición quedó plasmada en la Constitución del 49, destinando así los recursos económicos del ejército principalmente al desarrollo educativo. De este modo, Costa Rica es actualmente el país con mayor tasa de alfabetización de Centroamérica, con una escolarización básica obligatoria y gratuita.
Costa Rica  debería ser un ejemplo a seguir  para  todos. Me parece ridículo el increíble gasto militar que destinan muchos países para jugar a soldaditos en vez de favorecer las necesidades reales de la sociedad. Estados Unidos, por ejemplo, posee uno de los mayores ejércitos del mundo, pero su población no puede ir al médico por falta de una seguridad social básica. Así es el “primer mundo”, imbécil.
¡Felicidades Costa Rica! Y felicidades mamá, que hoy también es tu día.

No es país para mochileros


Costa Rica va de lista y abusa de sus preciosos paisajes, sabe que posee una flora y fauna únicas en el mundo y se aprovecha demasiado. Es un destino primordial para biólogos y ecologistas del mundo, pues más de un 20% del territorio del país está constituido por Reservas y Parques Nacionales. Ellos probablemente no se escandalicen con los precios, pero yo sí: no es país para mochileros.
No digo que no merezca la pena visitar Costa Rica, pero sí aseguro que no es razonable la relación calidad-precio. Un hostal que en cualquier otro país puede costarte 10 dólares, en Costa Rica te saldrá por 30 y el servicio y las condiciones serán las mismas, o peores. Después de varios días buscando el mejor hostal, descubrí que a todos les faltaba algo: unos demasiado caros, muchos sin Internet, otros sin agua caliente y la mayoría con unas cortinas horribles. Eso no pasa en Asia, donde unbungalow también en la playa y en medio de la naturalezacon mejor servicio e instalaciones y casi siempre con Internet, te costará 10 veces menos, aunque parece que el tema de las cortinas es un problema internacional.
Y seguimos con las críticas. Algo que me está resultando realmente complicado es mezclarme con ellos, los costarricenses son caros de ver, ¿dónde están, dónde comen, dónde bailan? No veo ningún restaurante local, la mayoría son dirigidos por extranjeros, especialmente americanos,  que cumpliendo su sueño, un día abandonaron las grandes ciudades y hamburguesas para comer arroz con pollo relajados en una hamaca. Eso sí, no olvidaron traer sus precios.
Y todo esto sin hablar de los resorts, un mundo aparte, donde un masaje de media hora supera los 80 dólares y un tour organizado… ¡no me he atrevido a preguntar!
La etiqueta de virginidad natural sale cara. Sí, el paisaje es solitario y  muy bonito, pero he visto de mejores. Lo único que los diferencia de muchos otros sea tal vez su fauna y flora, pero al fin y al cabo no voy a dormir con un tucán.

Mi primera clase de surf


Nunca se me dieron bien los deportes, francamente. Pero no por falta de ganas, de hecho cuando era pequeña me apunté a un maratón. Mis padres me aconsejaron no ir, consideraban que no estaba suficientemente preparada. Pero tozuda de mí, quise hacerlo y fue entonces cuando aprendí que siempre debes hacer caso a mamá y papá. Además de quedar la última, tuvo que venir la ambulancia.
Y ahora, al estar en Puerto Viejo, se me ha antojado surfear. Espero que, como mínimo, os riais con el vídeo. Por cierto, esta vez sin ambulancia, voy progresando.
¡Gracias por tu paciencia William!


¿En qué calle vives? No lo sé


Es cierto que la mitad del país es selva y no es necesario, pero ni siquiera en su capital, San José, hay señalización alguna.  Los costarricenses no saben cuál es el nombre  de su calle ni su número de vivienda. ¿Cómo lo hacen? ¿No les llegan las facturas a su buzón? ¿Cómo se dan las direcciones? Pues no les queda otra, utilizan un sistema basado en puntos de referencia, tales como: “ a dos manzanas a la derecha de la casa de Otilio Serrano;  a 30 metros del panadero”.
 Sin duda, debe ser el peor lugar del mundo para el gremio de mensajeros, pero creo que la peor parte se la lleva el turista.  Si  ya acostumbramos a  perdemos incluso estando todo señalizado, volver al hostal debe ser una misión imposible.
La Municipalidad de San José ha decidido poner fin a esta desorientación y para este mes de diciembre, como regalo de Navidad, el alcalde Johnny Araya ha preparado 16.000 rótulos con números para las calles. El municipio comunicará a cada propietario el número que le corresponda, ¿lo harán por correo con una postal navideña?